REPORTAJE – MÁS TRENES, MENOS AVIONES: UNA ALTERNATIVA POSIBLE Y SOSTENIBLE

08/10/2021

1- Contexto

  • Contaminación atmosférica

La contaminación atmosférica es un problema grave que afecta a nuestro planeta y, en consecuencia, a nosotros, que vivimos en él.

Irónicamente, esta contaminación la producimos nosotros mismos, en nuestro día a día, con las cosas más cotidianas. Por lo tanto, somos nosotros mismos quienes podemos revertir esta situación, pensando más en el planeta y en nuestra salud y actuando de manera consecuente.

Quizá no somos del todo conscientes porque es un problema que no tiene un efecto en nosotros inmediato. Está demostrado que las partículas, el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico son los tres contaminantes que más afectan a la salud de las personas, ya que pueden causar una gran variedad de efectos, desde problemas respiratorios hasta la muerte. Según la Agencia Europea del Medio Ambiente «en torno al 90% de la población urbana de la Unión Europea está expuesta a concentraciones de contaminantes atmosféricos a niveles altos considerados nocivos para la salud”.

Por otra parte, también perjudica el medio ambiente y sus ecosistemas, ya que sufren sus graves efectos. El hecho de que el medio ambiente y los animales que viven se vean afectados, conlleva que nos vemos afectados nosotros también. Si la naturaleza y los seres que viven en ella mueren, nosotros también. Debemos entender que convivimos y co-vivimos con el planeta y que, a fin de estar bien nosotros, también debe estar bien él. No podemos negar que somos el principal causante de su sufrimiento y que, por una cosa o por otra, tenemos que hacer lo posible para cuidarlo.

Existen diferentes fuentes de contaminación, entre otros, los procesos industriales; las fábricas; los tratamientos de residuos; o el consumo de combustibles fósiles que se utilizan, por ejemplo, en las casas, en las industrias y también en el transporte.

Todas estas principales fuentes de contaminación son reemplazables y simplemente hace falta que nos concienciemos y empecemos a pensar en un futuro más verde, más sostenible y más saludable.

En el caso de este último, el transporte, podemos adoptar medidas que, si cada uno pone su grano de arena, puede contribuir a que disminuyan las emisiones: utilizando más el transporte público en vez del personal, caminar o ir en bicicleta en las distancias que sea posible, o tomar el tren en vez del avión en distancias también asequibles.

El objetivo final es tener una calidad del aire en la que podamos convivir tanto el planeta como nosotros.

Infografía sobre posibles cambios de hábitos que se pueden hacer
  • Pacto Verde de la Comisión Europea

El año 2019 la Comisión Europea presentó su Comunicación sobre el Pacto Verde Europeo.

Este tiene el objetivo de construir un futuro «climáticamente neutro, equitativo y próspero» por la sociedad de cara al año 2050. Uno de los objetivos acordados en este pacto, por ejemplo, es reducir las emisiones del transporte en un 90% respecto a las de 1990.

Este pacto incluye el hecho de revisar las políticas actuales de los países de la UE, relacionadas con hacer un futuro basado en la neutralidad climática, y poder hacer ciertos cambios y modificaciones de estas para que se adapten de manera más exigente a los objetivos establecidos. Esto puede afectar, por ejemplo, «la legislación vigente sobre emisiones de gases de efecto invernadero», entre otros.

Por otra parte, dentro de los objetivos sobre movilidad sostenible e inteligente, también se incorporan otras iniciativas legislativas y no legislativas: la puesta en marcha del Año Europeo del Ferrocarril, que es este mismo 2021; la revisión de la normativa sobre tarificación vial aplicable a vehículos pesados; y la nueva financiación en el marco del Mecanismo <Conectar Europa> para apoyar la descarbonización del transporte.

De cara a mejorar la situación ambiental y reducir contaminación, el transporte tiene un papel muy importante. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) diseñó una Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada que, con visión en 2030, tiene como objetivo «hacer de la movilidad un derecho, un elemento de cohesión social y de crecimiento económico». Dos de los ámbitos que se plantean regular como prioritarios incluidos dentro de esta ley son: la regulación para el fomento de movilidad sostenible, que se basa en «introducir medidas para avanzar en la sostenibilidad del transporte y la movilidad»; y la regulación en materia de sensibilización y formación en movilidad sostenible, que irían dirigidas tanto a agentes como a la ciudadanía en general.

  • Ejemplos europeos a seguir

Algunos países europeos ya se han puesto las pilas y han comenzado a trabajar y a impulsar iniciativas para contribuir en el decrecimiento de la contaminación para tener un futuro mejor.

Francia, por ejemplo, dio un paso muy grande en el ámbito del transporte, prohibiendo los vuelos de corta y media distancia que se pueden realizar en tren en menos de dos horas y media.

Por otra parte, Alemania lucha para que el tren sea el transporte principal y pretende hacer revivir una red ferroviaria que una diferentes países europeos. Han acordado traspasar el 20% de los vuelos domésticos al tren y el Gobierno quiere resucitar la red Trans Europe Express con trenes de alta velocidad.

España no debería quedarse atrás y debería impulsar iniciativas de este estilo, que pensaran en la salud del medio ambiente y de las personas.

2. Tren> Avión

  • Ventajas del tren: porque es mejor que el avión?

Como pasajero el tren es el medio de transporte más eficiente y más fácil de usar en muchos lugares del mundo. Es por eso que una gran cantidad de gente opta por este y sale bien satisfecho.

Facilidad y comodidad

En primer lugar, el tren es un medio de transporte muy fácil de usar. Puede ser la hora que sea o el día que sea, que te puedes plantar en la estación, sin ningún tipo de antelación ni aviso previo, y comprar un billete para moverte hacia donde quieras. En caso de que lo pierdas, sabes que al cabo de no mucho rato pasará otro que también podrás coger. Al contrario del avión, que tienes que comprar el billete con tiempo y tienes que estar una o dos horas antes en el aeropuerto, y si lo pierdes o se retrasa, es un lío mucho mayor.

Además, el tren es un transporte muy cómodo y los de distancias más largas están muy bien equipados: con asientos espaciados, mesas y enchufes.

-Es más barato

Es también un medio de transporte más asequible, sobre todo cuando se trata de distancias cortas. Por otra parte, en el avión te cobran el equipaje con un peso específico que no se puede sobrepasar, ya que, sino tendrás que pagar más, cosa que en el tren no pasa.

El paisaje

Viajar en tren también te permite pasar un buen rato. Puedes disfrutar del paisaje a medida que vas avanzando y ver y admirar todo lo que te rodea. Son destinos que puedes no tener intención de parar a visitar, pero que te puedes hacer una idea de cómo son y disfrutar de sus vistas.

Seguridad

El tren es el medio de transporte más seguro. No tiene ni punto de comparación con el coche, el autobús o incluso el avión. Hay muy pocas posibilidades de que un tren tenga un accidente, ya que es un vehículo que, por ejemplo, no se ve afectado por el clima, no como el avión, y evitas las turbulencias y el tráfico.

-Céntrico y muchas conexiones

A diferencia de los aeropuertos, las estaciones de tren están muy céntricas y muy bien conectadas. La ventaja de esto es que te puedes ahorrar el salir horas antes, pagar taxis porque es muy caro dejarlo en el parking del aeropuerto o cosas por el estilo.

  • Impacto ambiental

Según el último informe anual sobre transportes y medio ambiente 2020 (TERM), el papel del cambio de viajes aéreos y ferroviarios puede ser crucial para alcanzar los objetivos de disminución de emisiones en transporte incluidos en el Pacto Verde.

Según este informe «el transporte representó el 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE en 2018.» De este porcentaje, solo el 0,4% corresponde al tren, mientras que el avión representa un 13%. El resto lo ocupan los automóviles y el transporte marítimo.

Con este informe se concluye que el impacto que provocan los aviones es mucho más elevados basándose en kilómetros y pasajeros y que «el viaje en ferrocarril es el mejor y más sensato modo de viaje, aparte de caminar o ir en bicicleta» .

Por otro lado, otro estudio de la AEE concluye que el transporte ferroviario, junto con el marítimo, son los que presentan «las emisiones por kilómetro y unidad más bajas, mientras que el transporte aéreo y por carretera emite significativamente más”.

Además, el transporte en tren de mercancías realiza 9 veces menos emisiones de CO₂ que el de carretera y 160 veces menos que el aéreo.

A través de esta página web puedes introducir los datos de su viaje (origen y destino, día y horas) y puedes comparar el consumo de energía, las emisiones de CO₂ y otros impactos ambientales que puede causar tu viaje en particular. De este modo, puedes concienciarte y proponerte cambios de cara al próximo viaje.

Greenpeace, que también defiende el uso del tren como medio de transporte más sostenible, hizo un vídeo que muestra de manera muy clara y contundente el problema al que nos enfrentamos.